Este artículo fue escrito originalmente para DOGMA, comunidad de la que formo parte activa como columnista. 

Hablar de Leo Burnett, es algo tan extenso y apasionante que amerita más que este breve artículo.

Hoy quisiera reseñar uno de los discursos que más han influido en mi forma de trabajar, me gustaría hablar de la idea tan humilde y realista que él manifesto en su célebre e imperdible Speech de despedida de la Agencia que él había formado y que ahora entregaba a tutela de terceros. El discurso en si es motivador y deja en claro las motivaciones que antes se tenían en esta bella profesión de la publicidad, es idealista, sincero. Pero dentro de esos 7 minutos de discurso, en pleno 1 de diciembre de 1967, él mencionaba la importancia del “Hombre Solitario” y de cuanto las Agencias se deben a ello.

“Y finalmente, cuando pierdan el respeto por el hombre solitario: el hombre sentado frente a su máquina de escribir o su tablero de dibujo o su cámara, o simplemente garabateando notas con uno de nuestros grandes lápices negros o trabajando toda la noche en un plan de medios. Cuando olviden que ese hombre solitario —y agradezco a Dios por él— ha hecho posible la agencia que tenemos ahora. Cuando olviden que es el hombre que por estirar su mano más alto, algunas veces alcanza a tomar por un momento una de esas sensacionales e inaccesibles estrellas.”

Y me viene al tema esta figura descrita por Burnett ya que hoy en día ese Hombre Solitario a veces pareciera que ya ha sido olvidado. Las empresas muchas veces pecan de tener una cultura corporativa que le atribuye mayor peso a la infraestructura y la grandeza de la empresa por el numero de oficinas y cobertura de las mismas que a la búsqueda de crear el ambiente necesario para fomentar y conservar la existencia de esos Hombres Solitarios.

Si en algún punto de tu vida laboral te has sentido ese Hombre Solitario, ¡FELICIDADES!,  puedes entender la importancia de que reconozcan tu esfuerzo. Ya no se puede negar que las empresas en general no son más que un grupo de mujeres y hombres que dependiendo su grado de compromiso hacen que esta sobresalga o no en el mercado; sobre todo, que la Agencias de Marketing, Diseño o Publicidad son el vivo reflejo del trabajo que en solitario y en anonimato sus integrantes realizan a favor de sus clientes y las marcas que representan.

Aún en esta época tan tecnificada y digital, olvidarse de esas personas, es olvidarse de lo que realmente hace que las cosas sucedan.

 

Valora a esos Hombres Solitarios, se uno de ellos.

 

 

Haz valer tu tiempo, ve el discurso AQUÍ.